Guía 4 de 4
Cómo contratar a alguien de marketing sin que te la cuelen
Las preguntas que hacer antes de firmar, las señales de alarma y lo que tiene que quedar a tu nombre pase lo que pase.
Te lo dice alguien que vive de esto. Hay gente muy buena en este sector… y gente que lleva años cobrando por informes que nadie entiende. Esto te sirve para distinguirlos, también si al final no me contratas a mí.
1. Las 8 preguntas
- ¿Qué harías en mi negocio los tres primeros meses? Busca algo concreto. «Optimizaremos tu presencia digital» no es una respuesta.
- ¿Quién va a hacer el trabajo? Y quién te va a coger el teléfono. A menudo vende uno y lo hace otro.
- ¿Me enseñas un caso parecido, con números y con nombre? Si dice que son confidenciales todos, malo.
- ¿Cuándo tienen sentido los primeros resultados, y cuáles? Quien te dice «depende» y luego te lo explica, bien. Quien te da una fecha sin mirar nada, mal.
- ¿Qué me vas a medir? La respuesta tiene que incluir contactos o ventas.
- ¿De quién es la cuenta? Ver el punto 3.
- ¿Cuál es la permanencia, y qué pasa si me voy? Que te lo escriba. Una permanencia no es mala en sí (a veces el trabajo inicial se paga con ella), siempre que esté clara.
- ¿Para qué clientes no trabajas? Quien dice que sí a todo no ha pensado mucho en ti.
2. Señales de alarma
- Te garantiza la primera posición. Google lo dice en su propia documentación: nadie puede garantizarla.
- Asegura tener un contacto especial en Google o «prioridad» en sus resultados.
- Te vende miles de enlaces por un precio fijo.
- No quiere explicarte qué hace porque «es técnico».
- Se lleva un porcentaje de la inversión en anuncios y no te enseña la cuenta.
- Te escribe con un informe de errores de tu web que da miedo y no menciona ni una cosa de tu negocio.
3. Lo que tiene que ser tuyo
Da igual con quién trabajes. Estas cosas tienen que estar a tu nombre o, como mínimo, con acceso de administrador tuyo:
- El dominio de tu web. Lo primero de la lista.
- La cuenta de Google Ads, con tu forma de pago.
- Analytics y Search Console.
- Tu ficha de Google Business Profile.
- Los accesos a la web y al hosting.
- Los perfiles en redes.
Si tu proveedor se esfuma mañana, ¿podrías seguir? Si la respuesta es no, arréglalo esta semana, aunque estés contento con él.
4. Cómo leer un informe
Un buen informe cabe en una página y se entiende sin diccionario. Tiene que contestar a cuatro cosas: cuántos contactos o ventas ha habido, de dónde vienen, cuánto han costado y qué se va a hacer el mes que viene (y por qué).
Si te llegan 30 páginas de impresiones, alcance y puntuaciones de salud, pregunta: «Vale, ¿y cuántos clientes?». A ver qué pasa.
5. Cuándo cambiar (y cuándo no)
En SEO, cambiar a los tres meses suele ser tirar lo invertido: quizá aún no había dado tiempo. Lo que sí debes ver desde el principio es trabajo concreto y buena comunicación. Si en seis meses nadie sabe explicarte qué se ha hecho, o en Google Ads llevas tres meses sin contactos y nadie propone cambiar nada, habla claro. Y si hace falta, te vas. Para eso era tuyo todo lo del punto 3.
¿Lo miramos en tu negocio?
Si ya trabajas con alguien y tienes dudas, una segunda opinión no compromete a nada. Cuéntame qué vendes y dónde. Te respondo yo, sin comercial de por medio, y si no veo por dónde ayudarte te lo digo.
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