Guía de Posicionamiento en BuscadoresSEO, Google Ads y GEO explicados por Juan Campuzano

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Guía 3 de 4

GEO: cómo aparecer cuando le preguntan a ChatGPT por tu negocio

Qué es, qué se sabe de verdad (y qué es humo), y qué puedes hacer tú hoy para que te mencionen.

1. Qué es el GEO

GEO (Generative Engine Optimization) es trabajar para que los asistentes de IA (ChatGPT, Gemini, Perplexity, las respuestas con IA de Google) te mencionen cuando alguien les pregunta por lo que vendes.

Alguien ya no solo busca «joyería Sevilla». También pregunta: «¿Dónde me recomiendas comprar una alianza en Sevilla si quiero que me la hagan a medida?». Y recibe tres nombres. Si no estás ahí, ni te enteras de que has perdido a ese cliente.

2. Lo primero: lo que no se sabe

Esto es nuevo y cambia cada pocos meses, así que te lo digo claro: nadie puede garantizarte que una IA te recomiende. Las respuestas varían de una vez a otra, según quién pregunte y cómo. Si alguien te vende «posición 1 en ChatGPT», te está vendiendo algo que no existe.

Lo que sí se puede hacer es aumentar las probabilidades. Y la buena noticia: casi todo lo que funciona también te ayuda en Google.

3. Haz la prueba hoy mismo

Abre ChatGPT, Gemini y Perplexity y pregunta como lo haría un cliente, sin decir tu nombre:

Apunta quién sale, qué dicen y, sobre todo, qué fuentes citan. Esa lista de fuentes es tu mapa: son las webs donde te conviene estar.

4. De dónde sacan las respuestas

Simplificando mucho, de dos sitios: lo que aprendieron al entrenarse y lo que buscan en la web en ese momento. Para lo segundo se apoyan en buscadores. Google usa su propio índice para sus respuestas con IA y dice que no hace falta ningún marcado especial: los requisitos son los mismos que para salir en la búsqueda normal.

Conclusión práctica: si no existes bien en los buscadores, difícilmente vas a existir en la IA. Por eso el GEO va encima del SEO, no en lugar de él.

5. Lo que sí puedes hacer

Decir claramente qué eres, dónde y para quién

Una IA no adivina. Si tu web dice «pasión por la excelencia», no tiene nada que citar. Si dice «Joyería en Sevilla especializada en alianzas de boda a medida, con taller propio desde 1998», sí. Repite esa descripción, igual, en tu web, tu ficha de Google y tus perfiles.

Responder preguntas concretas

Escribe páginas que respondan una pregunta por vez, con la respuesta al principio y los detalles después. ¿Cuánto cuesta? ¿Cuánto tarda? ¿Qué diferencia hay entre esto y lo otro? ¿Para quién no es? Con datos concretos, que es lo que se puede citar.

Que hablen de ti en otros sitios

Las menciones en webs de terceros pesan: prensa local, asociaciones, directorios serios del sector, comparativas, foros. Y las reseñas, en Google y donde corresponda a tu sector. Vuelve a la lista de fuentes de la prueba: empieza por esas.

Dejar pasar a los rastreadores

Mira que tu robots.txt o tu cortafuegos no estén bloqueando a los rastreadores de búsqueda de las IA, como OAI-SearchBot (el de ChatGPT) o PerplexityBot. Pasa más de lo que parece: una regla antibots puesta hace años y nadie se acuerda. Date de alta también en Bing Webmaster Tools y en Bing Places, que no te cuesta nada y amplía dónde te pueden encontrar.

Datos estructurados

Marca tu negocio con schema (LocalBusiness, productos, autor de los artículos…). No es una varita mágica, pero deja claros los datos básicos a cualquier máquina que lea tu web.

6. Lo que te puedes ahorrar

7. Cómo medirlo sin engañarte

Mi sector de referencia

Donde más trabajo esto es en joyerías y compro oro: negocios de mucha confianza, donde una recomendación vale oro (nunca mejor dicho).

¿Lo miramos en tu negocio?

Puedo hacer esa prueba con tu negocio y decirte qué falta para que te mencionen. Cuéntame qué vendes y dónde. Te respondo yo, sin comercial de por medio, y si no veo por dónde ayudarte te lo digo.

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