Guía 1 de 4
SEO para dueños de negocio: lo que importa y lo que puedes ignorar
Qué mirar primero, cuánto tarda de verdad y cómo saber si te están trayendo clientes o solo gráficas bonitas.
1. Qué es el SEO (en una frase)
El SEO es conseguir que, cuando alguien busca en Google lo que tú vendes, aparezcas tú… sin pagar por cada clic.
Ya está. Todo lo demás (autoridad, rastreo, palabras clave y otras palabras que te soltarán en una reunión) son medios para ese fin. Y si alguien no te sabe explicar qué tiene que ver lo que hace con vender más, desconfía.
2. Empieza por lo que busca tu cliente
El error más caro: escribir la web pensando en cómo te llamas tú a ti mismo. Tú dices «soluciones integrales de climatización». Tu cliente busca «arreglar aire acondicionado Sevilla».
Haz esto, que te lleva media hora:
- Apunta las 10 preguntas que más te hacen por teléfono o en el mostrador.
- Escribe en Google cómo buscarías cada una. Mira lo que te autocompleta y las «búsquedas relacionadas» del final de la página.
- Fíjate en quién sale. Si salen comparadores y directorios, será más difícil. Si salen negocios como el tuyo con webs regulares, hay hueco.
Separa las búsquedas de quien quiere comprar ya («presupuesto reforma baño Getafe») de las de quien solo curiosea («cuánto dura una reforma»). Las primeras van antes. Pagan las facturas.
3. Una página para cada cosa que vendes
Una sola página de «Servicios» con ocho párrafos no va a posicionar para ocho cosas distintas. Cada servicio importante merece su propia página, con:
- Un título que diga lo que es y dónde («Alianzas de boda a medida en Bilbao», no «Bienvenidos a nuestra casa»).
- Respuestas a lo que el cliente quiere saber: precio orientativo, plazos, qué incluye, qué pasa si algo sale mal.
- Prueba: fotos tuyas de verdad, trabajos hechos, reseñas.
- Una forma evidente de contactar: teléfono que se pulsa desde el móvil, WhatsApp, formulario corto.
Google lo dice en sus propias directrices: quiere contenido hecho para ayudar a personas, no para gustar a un buscador. Por una vez, lo que le conviene a Google y a tu cliente es lo mismo.
Ejemplo real · Joyería
Adeler Joyeros la monté entera, de la web a los contenidos. Partiendo de cero llegó a unas 15.000 visitas al mes en un año. Lo que importaba era otra cosa: un mínimo de 10 contactos al día, con picos de 100. Visitas que no contactan no pagan nóminas.
4. Si tienes local: tu ficha de Google
Si atiendes en una zona concreta, tu ficha de Google Business Profile puede traerte más llamadas que la propia web, y es gratis. Google dice que los resultados locales dependen de tres cosas: relevancia, distancia y prominencia. La distancia no la controlas. Las otras dos, sí:
- Categoría principal correcta (la más importante de la ficha) y servicios rellenos.
- Nombre, dirección y teléfono iguales en la web y en la ficha.
- Fotos reales, y que se renueven de vez en cuando.
- Reseñas: pídelas siempre, responde a todas (también a las malas). Sí, da vergüenza pedirlas. Se pide igual.
No metas la ciudad y tres palabras clave en el nombre del negocio si no se llama así: va contra las normas de Google y te pueden suspender la ficha.
5. Lo técnico: lo justo
Hay un mundo de detalle técnico, y en webs grandes importa mucho. En un negocio normal, comprueba solo esto:
- Se ve y se usa bien en el móvil (ábrela en el tuyo, con datos, no con el wifi de la oficina).
- Carga rápido. Lo habitual es que el problema sean fotos enormes.
- Google la tiene indexada: escribe
site:tudominio.comen Google y mira qué sale. - Tienes conectada Search Console, gratis, para ver por qué búsquedas apareces.
Si todo eso está bien, una nota de 100 en una herramienta de velocidad no te va a traer más clientes. Dedica ese tiempo a la página de tu servicio estrella.
6. Enlaces: pocos y de verdad
Que otras webs te enlacen sigue contando. Pero uno de la asociación de tu sector, un proveedor, un periódico local o un patrocinio vale mucho más que 500 de una lista comprada por 30 €. Comprar enlaces para manipular resultados va contra las políticas de Google, y si alguien te vende «1.000 backlinks», ya sabes lo que te está vendiendo.
7. Cuánto tarda y cómo medirlo
Depende de tu competencia y de dónde partes. Lo normal es no ver nada serio durante los primeros meses, y Google mismo avisa de que suele llevar de cuatro meses a un año ver el efecto. Quien te prometa el primer puesto en 30 días te está mintiendo o te está hablando de una búsqueda que no hace nadie.
Ejemplo real · Compro oro
En un compro oro, el SEO subió la facturación hasta el punto de ayudar a financiar otros proyectos del negocio. No fue magia ni fue en un mes: fue una estrategia completa, sostenida, centrada en lo que busca quien quiere vender su oro.
Y para medir, olvídate de la posición de una palabra suelta. Mira esto cada mes:
| Qué mirar | Dónde | Qué te dice |
|---|---|---|
| Llamadas, WhatsApp y formularios | Analytics y tu propio registro | Lo único que paga facturas |
| Clics desde Google | Search Console | Si llega más gente |
| Búsquedas por las que apareces | Search Console | Si te buscan por lo que vendes o por cualquier otra cosa |
| Acciones de la ficha | Google Business Profile | Llamadas y rutas desde Maps |
8. Tu lista para esta semana
- Apunta las 10 preguntas que más te hacen.
- Elige tu servicio más rentable y revisa su página con la lista del punto 3.
- Reclama y completa tu ficha de Google.
- Pide 5 reseñas a clientes contentos (hoy, no «cuando puedas»).
- Conecta Search Console.
¿Lo miramos en tu negocio?
Si quieres saber qué haría yo primero en tu web, te lo cuento. Cuéntame qué vendes y dónde. Te respondo yo, sin comercial de por medio, y si no veo por dónde ayudarte te lo digo.
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